Para contarles bien la historia, todo comenzó cuando dejé de vivir en Santa Elena, un corregimiento a 45 minutos de Medellín, lleno de magia y bosques hermosos que me cambio la vida para siempre.
Cuando deje la vida de campo, la cual amaba, pero era muy solitaria, volví a Medellín, una ciudad que amo, pero de la cual quiero estar lejos por un buen rato y llegué a inverso, un coliving pet-friendly donde viví un mes.
Pues fue allá que conocí a dos personas, una chica super amorosa y tierna que hacía recepción y un chico que era muy creativo y emprendedor y tenia una agencia de marketing digital, el estaba haciendo su voluntariado en redes sociales.
Pues una noche en la piscina, luego de mucho hablar, compartir fotos y explicarme por qué hacer voluntariados tiene tantos beneficios, ya sean económicos, profesionales, sociales y emocionales, sentí con mucha curiosidad y decidí buscar de verdad que era la plataforma worldpackers.















